surgió del creciente horizonte,
una belleza de tal magnitud,
que mis ojos quedaron cegados
por aquel resplandor tan abrumador,
producido por la belleza,
que ante mi se presentaba;
Asi, preferí quedarme ciego
por ver tan maña hermosura de pasada,
y quedar con aquella imagen
grabada en mi memoria;
Y es por eso que me hayo ciego,
desde aquella dulce visión,
donde ahora sólo veo lo que un ciego
y por ser ciego solo os veo a vos...






No hay comentarios:
Publicar un comentario