Apenas dimos cuenta del tiempo, y aunque la noche se quedó con ganas de más, así terminó el encuentro, por culpa del tiempo y los demás; y quedé mirando como se alejaba por el camino y suspirando, tranquilo, emprendí el viaje de vuelta a mi realidad; Regresé de aquel sueño, y sonriendo pensé que debía de soñar más. Y quedó lejos, al amparo del destino.
Lo que creí que era mi sino, no era mas que una piedra en mi senda, un mero espejismo que se esfumó, dejando un rastro de sí, con ganas de saber, qué más podía mostrar la dulce ilusión que dejé atrás.
Mas prosigo mi rumbo, pues: quién sabe acaso que caminos y a que lugar nos llevarán.





No hay comentarios:
Publicar un comentario